No
sé si es la mejor conclusión para una serie de culto, pero es la que
tenemos. Nostalgia y Cillian Murphy, que al final es lo que queremos
ver. Le falta pegada y se queda corta, a mi entender. Esta
semana
hemos visto: PEAKY BLINDERS: EL HOMBRE INMORTAL.
Peaky
Blinders: The immortal man está dirigida por Tom Harper. Por supuesto,
Cillian Murphy es su protagonista, un Tom Shelby a quienes los
fantasmas, y nunca mejor dicho, lo invaden y se le aparecen por todas
partes. Solo y sin ganas de nada, verá cómo su hijo (Barry Keoghan) se
hace con el control de los Peaky Blinders con mano dura, pero metiéndose
en algún otro lío que tiene que ver con los nazis (Tim Roth). Estos
quieren hacer negocios con la libra, para hundir la economía británica
en plena guerra. Gracias a la intervención de la tía del joven (Rebecca
Ferguson),
Tom Shelby resurgirá de sus cenizas y se encargará, una vez más, de
poner orden en su casa y en su barrio. Hay escenas interesantes entre
Cillian Murphy y Barry Keoghan, que son lo mejor del filme, con un gran
talento y enarbolando lo que ha significado la serie para muchos. Sin
embargo, el filme se queda corto.
Valga
decir que es complicado cerrar una serie con una película. Un riesgo
que, en mi opinión, les ha salido mal. No es lo mismo tener 8 horas para
cerrar una temporada, que tener apenas dos horas para contar un cierre.
Se echan en falta personajes muy importantes, o al menos un recuerdo no
tan efímero, que lastran el conjunto. Aquí básicamente todo gira en
torno a Tom Shelby y a su hijo. Es como si quisieran cerrar al personaje
y nada más. Como película se queda corta, y el guion tampoco es que sea
de traca, por lo que no hay efecto sorpresa ni un giro de guion que no
esperes. La conclusión es satisfactoria, pero el filme es gris.
Evidentemente, vale la pena por Cillian Murphy, por ver a Tom Shelby
como Peaky Blinder, pero poco más. Es decir, fan-service que
disfrutamos, pero que no solventa el ansia de más que teníamos la
mayoría.
En
definitiva, PEAKY BLINDERS: EL HOMBRE INMORTAL es un digno final de la
saga. No sé si es el mejor o el peor, pero es lo que hay. Satisfactorio,
sí, pero le falta empaque y unos cuantos personajes muy importantes a
los que se le echa en falta. Por otra parte, Barry Keoghan y el gran
Cillian Murphy le dan a la película lo que el fan necesita. Por orden de
los Peaky Blinders, esto se ha acabado. Echadle un vistazo.



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