Hoy os traigo una película que quitaría las ganas de tener hijos de un plumazo. Pon a una hija con una rara enfermedad, a una madre superada, a un padre ausente y a la sociedad que juzga. Un cóctel explosivo con una nominadísima Rose Byrne, que huele a Oscar. Esta
semana
hemos visto: SI PUDIERA, TE DARÍA UNA PATADA.
If I Had Legs I'd Kick You está dirigida por Mary Bronstein, y es un drama con algo de comedia negra que da un golpe de realidad a la maternidad y a la soledad con la que algunas madres se enfrentan a esta. Tenemos a una madre (Rose Byrne), que además es terapeuta y que a su vez recibe terapia de un colega (Conan O'Brien). Su hija (Delaney Quinn) tiene una rara enfermedad asociada con la ingesta de comida, pues lleva un tubo que la va alimentando. El marido, que parece relacionado con la marina, está ausente. Las llamadas de teléfonos entre ambas son catastróficas y muy reveladoras. En cualquier caso, todo se complicará cuando el techo de la casa se venga abajo y madre e hija hayan de vivir en un hostal de mala muerte. Allí, la madre se verá todavía más superada por los acontecimientos e iniciará un rumbo que la llevará a intentar buscarse a sí misma, mientras lidia con su hija, con las médicas que la juzgan, con un marido que le echa en cara que esté por ella y, en definitiva, con una sociedad que no la hace caso, ni la cuida.
Al frente de todo esto encontramos a una Rose Byrne que está espectacular. La única nominación que ha obtenido la película y es, quizás, la mayor baza para quitarle el Oscar a Jessie Buckley en Hamnet. Su interpretación es tremenda, y nos ayuda a empatizar con su causa, con la situación y el malestar generalizado que transmite una vida en la que, como madre, se ha olvidado de su propio yo. Eso la hace incapaz de ayudar a los demás y posiblemente tampoco a su hija. Se convierte así en una rueda que no cesa de girar y que la coloca en la peor de las posiciones. Y es que nada en su vida parece funcionar y decide realizar una huida hacia adelante. Incomprendida del todo por el resto de la sociedad, aunque no por un espectador que se verá hipnotizado por la interpretación de Rose Byrne, que transmite una angustia y malestar que traspasa la pantalla. Ahora bien, si estáis interesados en una posible maternidad, es una película que hará que recapituléis y ayuda a reflexionar, además de a darnos cuenta de todo a lo que una madre ha de apartar para de su vida por sus hijos. Eso, desde luego, al padre ni se le cuestiona. Seguimos lejos de la igualdad, desde luego.
En
definitiva, SI PUDIERA, TE DARÍA UNA PATADA es la película que encumbra a Rose Byrne, ya veremos si con un Oscar o no. En cualquier caso, es una llamada de atención y un baño de realidad que la mujer siga cargando con el peso de la familia. A su vez, todo lo que haga está pendiente de ser juzgado con una sociedad que no se preocupa por empatizar. Echadle ganas si la veis, pero merece la pena. No os la perdáis.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Qué os parece?