Páginas

viernes, 13 de febrero de 2026

Crítica: MARTY SUPREME

Por fin nos lleva la película que encumbrará hacia el Oscar, salvo sorpresas de última hora, a Timothée Chalamet. Con 9 nominaciones, aunque creo que se quedará por el camino en la mayoría, nos lleva un biopic sobre todo un personaje que dios voz al ping-pong en EEUU. Esta semana hemos visto: MARTY SUPREME.

Marty Supreme está dirigida por Joshua Safdie y narra la vida de un jugador de ping-pong llamado Marty Mauser (Timothée Chalamet). Lo que tiene de real con Marty Reisman, el jugador en el que se basa la historia, es que es un estafador con un gran talento en el ping-pong. Acompañó a los Globetrotters y actuaba en los descansos con cualquier cosa que pudiera jugar a ping-pong. Se pueden leer cosas sobre él, pero partiendo de que la película es un biopic no autorizado en el que se inventan más de la mitad, lo suyo es entrar de lleno en un filme donde el personaje de Timothée Chalamet tiene mucha enjundia. El tío, por tal de ir a Japón a medirse contra un japonés que le ganó en EEUU, se las ingenia para sacar dinero y timar a su mejor amigo, a su amante, a su novia embarazada, a su madre, a su tío y hasta a un magnate de las plumas estilográficas. Siempre hacia adelante, sin preocuparse en exceso de las consecuencias, tenemos a un auténtico chanchullero que, evidentemente, hará que el bueno de Chalamet se lleve el Oscar, si nadie lo impide. Y diría que está bastante claro.
La película puede hacerse algo larga en ocasiones, pero como casi siempre tenemos a Chalamet en escena, la cosa suele ser interesante. Desde el primer momento en que aparece, es hipnótico y se hace con el control total de la película. Es interesante ver cómo su personaje es capaz de manipular hasta límites insospechados a todo aquel que le rodea. Es, por decirlo de una manera vulgar, el típico emprendedor vendemotos que no tiene adonde caerse muerto pero que cumple sus propósitos, aunque a sus espaldas quede un reguero de muerte y destrucción. El deporte está presente, claro, los partidos de ping-pong son interesantes y el objetivo principal del argumento es su viaje a Japón. Sin embargo, cómo manipula o saca dinero y tima a la pareja (Odessa A'Zion); o a su mejor amigo (Tyler the Creator) e incluso a un hombre al que le promete cuidar al perro (Abel Ferrara), es más interesante que el mero juego. No sé hasta qué punto las 9 nominaciones al Oscar se traducirán en estatuillas, además de la de mejor actor para Timothée Chalamet, pero es un biopic interesante, con un personaje potente y una historia que roza lo inverosímil, con lo cual funciona bien. 
En definitiva, MARTY SUPREME es la vida de un jugador de ping-pong especializado en timos. Basada en la historia de Marty Reisman pero casi inventada al ochenta por ciento. Solo por ver a Timothée Chalamet entregado al personaje ya vale la pena verla. Pero en realidad todo el conjunto hipnotiza y te atrapa de principio a fin. Es una de las mejores del año, así que no os la perdáis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué os parece?